Es importante darnos cuenta de cómo la impaciencia, la frustración o la preocupación innecesarias obstaculizan el flujo de nuestra alegría y de nuestra capacidad para responder ante la vida de una manera creativa y efectiva, retrasando la posibilidad de evolucionar y experimentar una forma de vida más sana y plena.
Tu mente siempre te recuerda lo malo, lo difícil, lo negativo.
Recuérdale tú a ella tu grandeza, tu pasión y tu fortaleza.

Jorge Álvarez Camacho

Es importante darnos cuenta de cómo la impaciencia, la frustración o la preocupación innecesarias obstaculizan el flujo de nuestra alegría y de nuestra capacidad para responder ante la vida de una manera creativa y efectiva, retrasando la posibilidad de evolucionar y experimentar una forma de vida más sana y plena.
El cuerpo humano no discrimina entre un estrés grande o uno pequeño, entre uno real o imaginario. Como quiera que sea, el estrés crónico afecta nuestra salud, física, emocional e intelectual.
Una reacción típica al estrés, que la mayoría de nosotros experimentamos docenas de veces cada día, comienza con una cascada de 1,400 eventos bioquímicos en su cuerpo.
La mejor manera de manejar el estrés es lidiar con él sobre la marcha. La mayoría de las personas creemos estar manejando nuestro estrés sufriéndolo durante todo el día en espera de que llegue el fin de semana o la clase nocturna de yoga para resetear nuestro equilibrio. Desafortunadamente, cuando demoramos nuestro propio equilibrio interior, nuestros cuerpos ya han activado la respuesta al estrés y nuestra salud ya se ha visto afectada.