Frecuencia Cardiaca


VARIABILIDAD DE LA FRECUENCIA CARDÍACA

Los científicos y médicos consideran que la variabilidad de la frecuencia cardíaca VFC es un indicador importante de salud y condición física que refleja la capacidad efectiva de adaptación al estrés y demandas ambientales.

La variación del ritmo cardíaco es mayor durante la juventud y a medida que envejecemos, el rango se reduce. Aunque la disminución de la VFC por factor edad es un proceso natural, el tenerla baja se asocia con un mayor riesgo de futuros problemas de salud y mortalidad prematura.

Las técnicas de construcción de coherencia HeartMath® ayudan no sólo a restaurar la VFC a valores saludables, sino también a reducir el desgaste por el estrés en el sistema nervioso y facilitar los procesos regenerativos naturales del cuerpo.

COHERENCIA: UN ESTADO DE FUNCIÓN ÓPTIMA

La investigación del Instituto HeartMath® ha demostrado que la generación de emociones positivas facilita un cambio en todo el cuerpo a un estado de armonía específico y medible científicamente; este se denomina coherencia psicofisiológica ya que se caracteriza por un orden y una armonía crecientes en los procesos psicológicos (mentales y emocionales) y fisiológicos (corporales).

La investigación muestra que cuando se activa este estado, los sistemas fisiológicos funcionan de manera eficiente, por lo que se experimenta mayor estabilidad emocional y claridad mental, así como una mejor función cognitiva. En pocas palabras, el cuerpo y cerebro funcionan mejor, hay bienestar y un óptimo rendimiento.

PRACTICAR Y MEDIR LA COHERENCIA

Varios cambios fisiológicos ocurren durante el entrenamiento de coherencia. Las dos ramas del Sistema Nervioso Autónomo (ANS) se sincronizan entre sí, y generan un sano equilibro de nuestro sistema fisiológico. También hay un aumento en el arrastre fisiológico: lo que implica que varios sistemas corporales diferentes se sincronizan con el ritmo del corazón. Finalmente, hay una mayor sincronización entre la actividad del corazón y el cerebro.

Un punto importante es que el estado de coherencia es psicológica y fisiológicamente distinto del estado alcanzado a través de la mayoría de las técnicas de relajación ya que no implica una disminución de la frecuencia cardíaca, o un cambio en la cantidad de VFC, sino que se caracteriza por un cambio en el patrón del ritmo cardíaco.

EL PAPEL DE LA RESPIRACIÓN

Es importante comprender el papel de la respiración en la generación de coherencia y su relación con las técnicas del Sistema HeartMath®. Debido a que los patrones de respiración modulan el ritmo cardíaco, es posible generar un ritmo coherente respirando lenta y regularmente a un ritmo de 10 segundos (5 s en la inhalación y 5 s en la exhalación). Respirar rítmicamente de esta manera puede ser una intervención para un cambio en el estado emocional estresante y en una mayor coherencia.

Sin embargo, este tipo de respiración estimulada cognitivamente-dirigida puede requerir un esfuerzo mental considerable que puede ser difícil de mantener para algunas personas.

La principal diferencia entre las herramientas HeartMath® y las técnicas de respiración más comunes es el enfoque de las herramientas HeartMath® en la generación intencional de un estado emocional positivo sincero.

Este cambio emocional es un elemento clave de la efectividad de las técnicas. Las emociones positivas excitan al sistema en su frecuencia resonante natural y, por lo tanto, permiten que surja la coherencia y que se mantenga de forma natural, sin un enfoque mental consciente en el ritmo de la respiración. Esto se debe a que la actividad rítmica del corazón es en realidad uno de los principales factores que afectan nuestra frecuencia y patrones de respiración.

Cuando el ritmo del corazón se transforma en coherencia como resultado de un cambio emocional positivo, el ritmo respiratorio se sincroniza automáticamente con el corazón, reforzando y estabilizando el cambio hacia la coherencia en todo el sistema. Para obtener todos los beneficios de las herramientas HeartMath®, es importante aprender a autoactivarse y eventualmente a mantener una emoción positiva.


La mayoría aprendimos que el corazón responde constantemente a las "órdenes" enviadas por el cerebro en forma de señales neuronales. Sin embargo, es importante saber que el corazón envía más señales al cerebro de las que recibe; éstas tienen un efecto significativo sobre la función cerebral, lo que influye en el procesamiento emocional y en las facultades cognitivas superiores como: la atención, percepción, memoria y resolución de problemas. El corazón no sólo responde al cerebro, sino que el cerebro también responde continuamente al corazón.

Los últimos 40 años se ha investigado el efecto de la actividad cardíaca en la función cerebral. El Instituto HeartMath® y sus investigadores han ampliado estas investigaciones al observar cómo los patrones de actividad cardíaca afectan a gran escala el funcionamiento del cerebro. Dicha investigación ha demostrado que diferentes patrones de actividad cardíaca (mismos que reflejan diferentes estados emocionales) tienen efectos distintos sobre la función cognitiva y emocional.

En estados de estrés y generación de emociones negativas, el patrón del ritmo cardíaco es errático y desordenado, lo que emite a su vez un patrón correspondiente de señales neuronales que viajan del corazón al cerebro inhibiendo las funciones cognitivas superiores; limitando la capacidad de pensar con claridad, recordar, aprender, razonar y tomar decisiones efectivas. Que también tiene un profundo efecto en los procesos emocionales del cerebro, sistemáticamente se va reforzando la experiencia emocional de estrés.

Durante los estados emocionales positivos el corazón emite un patrón ordenado y estable al cerebro generando el efecto opuesto ya que se facilita la función cognitiva además de que se refuerzan los sentimientos positivos y la estabilidad emocional. Al mantener emociones positivas, no sólo beneficia a todo el cuerpo, sino que también afecta profundamente cómo percibimos, pensamos, sentimos y actuamos.